La adolescencia es una etapa de profunda transformación física, emocional y social, donde las relaciones familiares juegan un papel clave en el bienestar. En este nuevo caso clínico presentado por la Dra. Amalia Pastor, exploramos la historia de Martina, una joven de 15 años que enfrenta las consecuencias emocionales de un divorcio conflictivo y dinámicas familiares tensas.
Martina es una estudiante y deportista de alto rendimiento que, a pesar de su fortaleza física, comienza a presentar signos de desgaste emocional tras años de conflictos parentales no resueltos. A través de este caso se discute el concepto de violencia vicaria: una forma de violencia de género donde los hijos son utilizados como herramientas para dañar a la expareja. Pero ¿es siempre tan claro identificarla? ¿Qué otras formas de sufrimiento adolescente pueden pasar desapercibidas bajo el nombre de «conflicto familiar»?
Este caso invita a la reflexión y al análisis clínico desde una mirada empática y contextualizada.